La resección hepática robótica es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que utiliza tecnología asistida por robot para extirpar tumores hepáticos o tejido enfermo con mayor precisión, menor traumatismo y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta. Esta técnica avanzada permite a los cirujanos realizar resecciones hepáticas complejas con mayor control y visualización, a la vez que minimiza los riesgos para el paciente.
Este procedimiento se recomienda para pacientes con:
Cáncer primario de hígado (carcinoma hepatocelular – CHC)
Metástasis hepáticas de cáncer colorrectal u otros cánceres
Tumores hepáticos benignos que requieren extirpación
Quistes hepáticos o crecimientos no cancerosos
Tumores biliares o colangiocarcinoma intrahepático
Evaluación preoperatoria : las imágenes (TC, RM, PET) y las pruebas de función hepática evalúan la viabilidad de la cirugía.
Administración de anestesia : El paciente se coloca bajo anestesia general.
Configuración del sistema robótico : el cirujano controla brazos robóticos equipados con cámaras de alta definición e instrumentos especializados.
Pequeñas incisiones para la inserción de instrumentos : se realizan pequeñas incisiones para que los instrumentos robóticos accedan al hígado.
Extirpación de tumor o tejido enfermo : utilizando precisión robótica, se extirpa cuidadosamente la porción del hígado afectada.
Control de sangrado y reconstrucción : se manejan los vasos sanguíneos y los conductos biliares para prevenir complicaciones.
Cierre y recuperación : se retiran los instrumentos, se cierran las incisiones y se controla al paciente después de la cirugía.
Mínimamente invasivo , lo que produce incisiones más pequeñas y menos cicatrices .
Precisión quirúrgica mejorada con visualización 3D y movimientos asistidos por robot.
Menor pérdida de sangre y menor riesgo de complicaciones.
Estancia hospitalaria más corta y recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta.
Menos dolor postoperatorio y retorno más rápido a las actividades diarias.
La estancia hospitalaria es de 3 a 5 días , dependiendo de la complejidad del procedimiento.
Periodo de recuperación inicial de 2-4 semanas con actividad física restringida.
Se realizarán imágenes y análisis de sangre de seguimiento periódicos para controlar la función hepática y detectar recurrencias.
Modificaciones del estilo de vida , incluida una dieta beneficiosa para el hígado y evitar el alcohol, para favorecer la salud del hígado a largo plazo.
Sangrado e infección , aunque menos frecuentes que en la cirugía abierta.
Fuga de bilis que requiere drenaje o intervención adicional.
Conversión a cirugía abierta , si surgen complicaciones durante el procedimiento.
Formación de tejido cicatricial , que puede provocar adherencias con el tiempo.
La resección hepática robótica es una opción quirúrgica de vanguardia para extirpar tumores hepáticos y tejido enfermo con mínima invasión y una recuperación más rápida . Si está considerando una cirugía hepática , consulte con su especialista para determinar si la resección hepática robótica es la opción adecuada para usted.