La resección hepática abierta es un procedimiento quirúrgico en el que se extirpa una porción del hígado que contiene tumores o tejido enfermo mediante una gran incisión abdominal. Se realiza comúnmente en pacientes con cáncer de hígado, tumores hepáticos metastásicos o enfermedades hepáticas benignas que requieren intervención quirúrgica. La resección hepática abierta se prefiere cuando los tumores son grandes, se localizan en zonas difíciles o cuando es necesario extirpar una porción significativa del hígado .
Este procedimiento se recomienda para pacientes con:
Cáncer primario de hígado (carcinoma hepatocelular – CHC) .
Metástasis hepáticas de cáncer colorrectal u otros cánceres.
Tumores hepáticos benignos que causan síntomas o complicaciones.
Quistes o abscesos hepáticos que requieren extirpación quirúrgica.
Tumores biliares o colangiocarcinoma intrahepático .
Evaluación preoperatoria : las pruebas de imagen (TC, RM, PET) y las pruebas de función hepática evalúan la viabilidad de la cirugía.
Administración de anestesia : El paciente se coloca bajo anestesia general.
Incisión y exposición del hígado : se realiza una incisión grande en el abdomen para acceder al hígado.
Extirpación de un tumor o hígado enfermo : se extirpa con cuidado la sección del hígado afectada, preservando la mayor cantidad posible de tejido hepático sano.
Control y reconstrucción del sangrado : se manejan los vasos sanguíneos para prevenir el sangrado excesivo y se pueden reconstruir los conductos biliares si es necesario.
Cierre y recuperación : se cierra la incisión y se traslada al paciente a la sala de recuperación para su control.
Eliminación eficaz de tumores grandes o complejos .
Mayor precisión y visibilidad para los cirujanos en comparación con los enfoques mínimamente invasivos.
Permite el tratamiento de tumores en localizaciones difíciles .
Se puede combinar con otros procedimientos , como la reparación del conducto biliar o la reconstrucción vascular.
La estancia hospitalaria es de 7 a 10 días , dependiendo de la complejidad del procedimiento.
Periodo de recuperación inicial de 4-6 semanas con actividad física limitada.
Se realizarán imágenes y análisis de sangre de seguimiento periódicos para controlar la función hepática y detectar recurrencias.
Modificaciones del estilo de vida , incluida una dieta equilibrada y evitar el alcohol, para apoyar la salud del hígado.
Sangrado e infección debido a la naturaleza extensa de la cirugía.
Insuficiencia hepática si se extrae demasiado tejido hepático.
Fuga de bilis que requiere drenaje o intervención adicional.
Formación de tejido cicatricial , que da lugar a adherencias y complicaciones.
La resección hepática abierta es un método quirúrgico de eficacia comprobada para el tratamiento de diversas enfermedades y cánceres hepáticos , especialmente cuando los tumores son grandes o complejos. Si tiene un tumor o afección hepática que requiera cirugía , consulte con su especialista para determinar si la resección hepática abierta es la mejor opción para usted.