La resección hepática repetida, también conocida como hepatectomía repetida , es un procedimiento quirúrgico que se realiza para extirpar tumores hepáticos recurrentes tras una resección hepática inicial. Se utiliza principalmente en pacientes con cáncer de hígado recurrente, enfermedad hepática metastásica o tumores hepáticos benignos que han vuelto a crecer . Este enfoque ofrece una alternativa eficaz a otros tratamientos como la ablación o la terapia sistémica.
Este procedimiento se recomienda para pacientes con:
Carcinoma hepatocelular recurrente (CHC) : cáncer de hígado que ha regresado después de una cirugía previa.
Metástasis hepáticas de cáncer colorrectal u otros cánceres : cuando el cáncer se ha diseminado al hígado pero aún es resecable.
Recrecimiento de tumores hepáticos benignos que causan síntomas o complicaciones.
Buena función hepática y suficiente volumen hepático restante para tolerar otra cirugía.
Evaluación preoperatoria : las exploraciones por imágenes (TC, RM, PET) y las pruebas de función hepática evalúan la viabilidad de la cirugía.
Administración de anestesia : El paciente se coloca bajo anestesia general.
Abordaje quirúrgico – Dependiendo de la ubicación y el número de tumores, el procedimiento puede realizarse:
Cirugía abierta : se utiliza para casos complejos o tumores múltiples.
Cirugía Laparoscópica o Robótica – Técnicas mínimamente invasivas para tumores más pequeños y localizados.
Resección del tumor : se extrae con cuidado la sección del hígado afectada, preservando la mayor cantidad posible de tejido hepático sano.
Cierre y recuperación : se cierra el área quirúrgica y comienza el monitoreo posoperatorio.
Potencial de supervivencia a largo plazo en pacientes con cáncer de hígado recurrente.
Preserva la función hepática eliminando selectivamente las zonas afectadas.
Las opciones mínimamente invasivas (laparoscópica/robótica) reducen el tiempo de recuperación y las molestias postoperatorias.
Alternativa a los tratamientos no quirúrgicos cuando los tumores son resecables.
La estancia hospitalaria es de 5 a 10 días dependiendo de la complejidad del procedimiento.
Retorno gradual a las actividades normales al cabo de unas semanas .
Se realizarán imágenes y análisis de sangre de seguimiento periódicos para controlar la función hepática y detectar recurrencias.
Modificaciones del estilo de vida, como una dieta saludable, evitar el alcohol y controlar la enfermedad hepática para reducir el riesgo de futuras recurrencias.
Aunque es eficaz, la resección hepática repetida conlleva algunos riesgos, entre ellos:
Sangrado e infección en el sitio quirúrgico.
Insuficiencia hepática si no queda suficiente tejido hepático después de la cirugía.
Adherencias y complicaciones del tejido cicatricial de la cirugía previa.
Riesgo de recurrencia adicional del tumor que requiera tratamientos adicionales.
La resección hepática repetida es una opción vital para pacientes con tumores hepáticos recurrentes , ya que ofrece la posibilidad de una remisión a largo plazo y una mejor calidad de vida. Si tiene antecedentes de cáncer de hígado o enfermedad metastásica, consulte con su especialista para determinar si la resección hepática repetida es la mejor opción de tratamiento para usted.