Neoplasias malignas peritoneales
Resumen
Los cánceres peritoneales son cánceres que se originan o se propagan al peritoneo, la delgada membrana que recubre la cavidad abdominal y los órganos abdominales. Estos cánceres pueden ser primarios, como el mesotelioma peritoneal o el carcinoma peritoneal primario (CPP), o secundarios, es decir, que se propagan a partir de otros cánceres, como el cáncer de ovario, colorrectal o de estómago.
Los cánceres peritoneales suelen ser agresivos y difíciles de detectar a tiempo, por lo que la concienciación y la intervención temprana son cruciales.
Causas y factores de riesgo
Varios factores aumentan el riesgo de desarrollar neoplasias malignas peritoneales:
Metástasis de otros cánceres: el cáncer colorrectal, de ovario, gástrico o de páncreas puede propagarse al peritoneo.
Mutaciones genéticas: las mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 aumentan el riesgo de carcinoma peritoneal.
Exposición al asbesto: vinculada al mesotelioma peritoneal.
Irritación o inflamación peritoneal crónica.
Debilitamiento del sistema inmunitario.
Edad y sexo: el cáncer peritoneal primario es más común en mujeres mayores.
Síntomas
Los síntomas de los tumores malignos peritoneales pueden ser imprecisos e incluir:
Distensión abdominal (debido a la acumulación de líquido, conocida como ascitis)
Pérdida de peso inexplicable
Pérdida de apetito o sensación de saciedad rápida
Dolor o malestar abdominal
Cambios en los hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento)
Náuseas y vómitos
Fatiga y debilidad
Dado que estos síntomas pueden ser similares a los de otras afecciones, el diagnóstico temprano es fundamental.
Diagnóstico
Para diagnosticar neoplasias malignas peritoneales, los médicos pueden utilizar:
Pruebas de imagen: tomografía computarizada, resonancia magnética o tomografía por emisión de positrones (TEP) para detectar tumores y acumulación de líquido.
Análisis de sangre: marcadores tumorales como CA-125 (elevado en cáncer de ovario y peritoneal).
Paracentesis: extracción y análisis de líquido abdominal para detectar células cancerosas.
Biopsia: muestra de tejido tomada durante una laparoscopia (cirugía mínimamente invasiva).
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende del tipo de cáncer, el estadio y la salud del paciente. Las opciones de tratamiento más comunes incluyen:
1. Cirugía
Cirugía citorreductora (CRS): Extirpación de tumores visibles del peritoneo
Cirugía desbulking: Reducción del tamaño del tumor para mejorar la eficacia del tratamiento
2. Quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC)
Quimioterapia con calor administrada directamente en la cavidad abdominal después de la cirugía para eliminar las células cancerosas restantes
3. Quimioterapia sistémica
Medicamentos intravenosos (IV) que atacan las células cancerosas en todo el cuerpo
4. Terapia dirigida e inmunoterapia
Tratamientos avanzados que bloquean las vías de crecimiento del cáncer o refuerzan el sistema inmunitario para combatirlo
5. Cuidados paliativos
Tratamientos de apoyo para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida en etapas avanzadas
Pronóstico y prevención
Las neoplasias malignas peritoneales tienen un pronóstico variable según el tipo de cáncer, el estadio y la respuesta al tratamiento. La detección temprana y el tratamiento agresivo mejoran las tasas de supervivencia.
Consejos de prevención:
Revisiones periódicas si tiene antecedentes familiares de cáncer de ovario, colorrectal o peritoneal.
Estilo de vida saludable: Dieta equilibrada, ejercicio regular y evitar el tabaco.
Pruebas genéticas: Si presenta mutaciones del gen BRCA, consulte con un médico sobre estrategias para reducir el riesgo.
Tratamiento temprano de los cánceres primarios para prevenir la propagación peritoneal.
Dado que las neoplasias malignas peritoneales pueden ser agresivas, el diagnóstico temprano y los tratamientos especializados como la HIPEC ofrecen los mejores resultados. Si experimenta síntomas abdominales persistentes, busque atención médica de inmediato.