La biopsia hepática laparoscópica es un procedimiento mínimamente invasivo que permite obtener una pequeña muestra de tejido hepático con fines diagnósticos. Se realiza comúnmente cuando otras pruebas no invasivas, como análisis de sangre y estudios de imagen, no ofrecen resultados concluyentes.
Este procedimiento se recomienda para pacientes con:
Anormalidades hepáticas inexplicables detectadas en imágenes o análisis de sangre.
Enfermedades hepáticas crónicas como hepatitis, cirrosis o enfermedad del hígado graso.
Tumores o lesiones hepáticas que requieren un examen más detallado.
Monitorización de la función del trasplante hepático o progresión de la enfermedad.
Administración de anestesia : El paciente se coloca bajo anestesia general.
Pequeñas incisiones : se realizan pequeñas incisiones en el abdomen para insertar un laparoscopio (un tubo delgado con una cámara).
Extracción de tejido hepático : se utiliza un instrumento especializado para extraer con cuidado una pequeña muestra de tejido hepático.
Cierre y recuperación : se cierran las incisiones y se controla al paciente para detectar cualquier complicación.
Análisis de laboratorio : La muestra se envía para examen histopatológico para determinar la afección hepática subyacente.
Mínimamente invasivo : las incisiones más pequeñas producen menos dolor, menos cicatrices y una recuperación más rápida .
Mayor precisión : la visualización directa del hígado permite una toma de muestras precisa.
Menor riesgo de complicaciones : en comparación con la biopsia percutánea (con aguja), la biopsia laparoscópica reduce la posibilidad de sangrado interno.
La mayoría de los pacientes se recuperan en unos pocos días y pueden reanudar sus actividades normales en una semana.
Es normal sentir un dolor leve o malestar en el sitio de la incisión y se puede controlar con analgésicos.
Los seguimientos regulares garantizan la adecuada curación y la interpretación de los resultados de la biopsia.
Si bien la biopsia de hígado laparoscópica es segura, los riesgos potenciales incluyen:
Sangrado leve o infección en el sitio de la biopsia .
Dolor temporal en el hombro debido al gas utilizado en la laparoscopia .
Casos raros de fuga de bilis o hemorragia interna .
La biopsia hepática laparoscópica es una herramienta diagnóstica segura, precisa y mínimamente invasiva para evaluar enfermedades hepáticas. Si su médico recomienda una biopsia, este procedimiento garantiza una recuperación rápida con un riesgo mínimo.